Esperar

Creer que va a sucede algo…

Al nacer somos pequeñas personitas dulces, puras e inocentes que llegan a una familia, la cual les enseñará la forma de vivir de esa población, la cultura, las normas, etc.

Tenemos unas necesidades básicas que debemos cubrir y deseamos hacerlo en ese determinado momento; pero, poco a poco, nos van enseñando que no todo se da cuando uno lo pide o lo solicita; sino que debemos esperar.

En un primer momento nos mostramos reacios ante la espera, porque deseamos algo con tanta fuerza que queremos que se produzca en ese determinado momento.

Con los años nos damos cuenta que la espera es algo ante lo que no podemos oponer resistencia, porque es algo que nos rodea constantemente.

 

No nos queda otra opción que ser pacientes, y no solo con nuestros iguales sino también con la vida.

Si nos paramos a pensar, con detenimiento, seremos capaces de darnos cuenta que pasamos la mayor parte de la vida esperando.

Esperamos a que suene el despertador para levantarnos.

Esperamos a que el microondas nos avise de que nuestra comida ya está lista.

Esperamos a los semáforos.

Esperamos a los amigos.

Esperamos en las tiendas, supermercados, médicos…

Esperamos nuestro turno para poder hablar.

Esperamos al ascensor.

Esperamos respuestas.

Esperamos mensajes.

Esperamos llamadas.

Esperamos la lluvia.

Esperamos al verano.

Esperamos las vacaciones.

Esperamos un gesto, una mirada, una caricia…

Esperamos…

Esperamos…

Si tendríamos que resumir nuestra existencia en una sola palabra, yo lo haría con la palabra Esperar.

Muchas veces esperamos cosas que sabemos que no ocurrirán, que son imposibles. Gestos, caricias, llamadas, que no llegan… y que, por más fuerte que cierres los ojos, al abrirlos todo continua igual; todo menos tú.

 

Después de tanta espera, ya te estás cansando. Cansando de esperar algo que no llegó y que no llegará por más fuerte que tu lo desees. Y que en el supuesto caso de que ocurra quizás sea demasiado tarde para ti.

Así que creo que ya está bien de esperar. La paciencia tiene un límite y la vida también.

Así que, no esperes al ascensor y sube andando.

IMG_8690.JPG

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

WordPress.com.

Subir ↑

A %d blogueros les gusta esto: